30 enero, 2007

Lo increíble y lo exacto

Parece que las promesas solo se hacen para ser rotas y que las palabras de fortaleza se pierden más rápido de lo que quisiera en el vacío, siendo eso, sólo palabras.

Hoy mis ojos están tristes y a mi corazón no le apetece latir.

2 comentarios:

_ex.Lyda dijo...

Palabras. Tristes las palabras. Inexistentes. No las hay, sólo queda tras ellas una huella, una marca. De nosotros depende qué hacemos con ellas, las lindas y las desgastadas. Los ojos se cansan de ver cómo el corazón se revuelve en su negrura, porque adentro siempre es de noche. Lo mejor es cerrar los ojos, apretar el corazón y sacar la lengua mientras agitamos los brazos. Se ve estúpido, pero funciona.

D!aBLo dijo...

ummmh! promesas... bueno, todo depende. Te hiciste promesas? te hicieron promesas? En cualquier caso, siempre hay que creerlas en su contexto